Frase de la Semana

Las investigaciones se originan en ideas. Para iniciar una investigacion siempre se necesita una idea; todavia no se conoce el substituto de una buena idea. Las ideas constituyen el primer acercamiento a la realidad que habra de investigarse...

Roberto Hernandez Sampieri
martes, 5 de marzo de 2013

RESUMEN: UNIDAD 1. LO SOCIAL

Antes de analizar cuál es el objeto de estudio de la sociología y de abordar las distintas corrientes de pensamiento sociológico que han predominado en los diferentes periodos históricos, es importante centrarnos primero en tratar de entender ¿qué es lo “social”?. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de lo social? ¿Qué elementos debemos tener en cuenta para su análisis?
 
Las personas ajenas a las ciencias sociales parecen considerar que es algo más bien simple y directo ensamblar, invocar, convocar, movilizar y explicar lo social. Quienes trabajan en el campo de las ciencias sociales saben lo doloroso, costoso, arduo y desconcertante que es. Lo social es “fácil” cuando hablamos de aquello que ya nos viene armado en un paquete; lo social es “difícilcuando se trata de aquello que tiene que aparecer hilvanando elementos que no pertenecen al repertorio habitual. Si bien a primera vista pareciera que para las ciencias sociales lo social era fácil de localizar gracias a la inmensa cantidad y la extendida presencia de evidencias del orden social, ahora parece que fuera lo opuesto: no hay nada más difícil de asir que los vínculos sociales.
 
Una correcta comprensión de la naturaleza de lo social nos ayudara a entender mejor no sólo el foco de atención específico de la sociología, sino el propio papel que lo social ha desempeñado en la realidad actual.
 
1.2 El concepto de lo social

Desde los albores mismos de la civilización occidental, esto es, seis, siete siglos antes de la existencia de Cristo, en Grecia muchísimos pensadores reflexionaron sobre el sentido mismo de lo social.

¿Cómo se organiza la ciudad? era el interrogante.
¿Hay una forma perfecta para que la convivencia humana sea mejor?,
¿Está en la naturaleza de nosotros que esa convivencia sea pacífica?
¿Qué tendencias confluyen en sentido contrario?
¿Cuáles deben promoverse para que el colectivo social tenga más justicia, tenga más dignidad?

En suma, ¿qué debe hacerse para que haya condiciones mejores para una felicidad mayor de cada uno de nosotros? Esto es, la pregunta por las condiciones de lo social viene desde siempre o, al menos, desde que la civilización occidental existe. Y desde el principio, la pregunta tuvo, por así decirlo, un sentido utilitario. Se trata de una reflexión sobre nuestra convivencia, para mejorarla, para perfeccionarla.
 
Sin embargo, las condiciones por lo social siempre conforman una pregunta doble, una pregunta acerca de lo que permanece y acerca de lo que cambia. ¿Por qué lo que permanece, permanece? ¿Y por qué lo que cambia, cambia?
 
El adjetivo “social” designa dos fenomenos por entero diferentes: es a la vez una sustancia, una especie de materia y tambien un movimiento entre elementos no sociales. En ambos casos, lo social desaparece. Cuando se lo toma como un sólido, pierde su capacidad de asociar; cuando se lo toma como fluido, lo social nuevamente desaparece porque destella solo por un instante, justo en el momento fugaz en el que nuevas asociaciones están amalgamando lo colectivo.
 
1.3 La naturaleza de lo social

El hombre es un ser social. Siempre ha vivido en sociedad como un hecho natural, casi sin reparar en ello, al igual que el pez no repara en el agua, o los seres vivos terrestres no reparamos en el aire. Lo social es tan importante para el hombre, como el agua o el aire para los seres vivos. Basta que algo falle en el agua, en el aire, o en el entorno social, para que entendamos su carácter fundamental.
¿Es posible un hombre fuera de la sociedad? Biológicamente sabemos que no es posible, ya que todo hombre, antes de su nacimiento, está condicionado por diversas costumbres y modos de organización social.
 
Si lo social ha sido tan decisivo en el desarrollo humano, no parece suficiente la explicación de que una reflexión autónoma sobre lo social no se pudo producir hasta que no se desarrollaron los planteamientos propios del método científico y hasta que la realidad de la «sociedad civil» fue contemplada de manera diferenciada del Estado, es decir, como una entidad distinta, y con vida propia, al margen de todo lo que se comprendía en la esfera del poder político. ¿Acaso -podríamos preguntarnos- no eran posibles otras formas de aproximación al análisis diferenciado de lo social?
 
De manera muy esquemática y general podemos decir que lo social constituye la verdadera sustancia medular de estudio de la Sociología. Como ha señalado Nisbet, “los problemas de la Sociología son los que se refieren a la naturaleza del vínculo social”. “Del mismo modo que la Química moderna se interesa por lo que ella misma llama “el vínculo químico”, buscando las fuerzas que mantienen unidos a los átomos formando las moléculas, también la Sociología investiga las fuerzas que permiten a los seres humanos (de origen biológico) mantenerse unidos a las “moléculas sociales” donde se hallan prácticamente desde el momento de su concepción”.
 
Theodore Abel, utilizando un tipo de comparación muy similar, también se referirá «a lo social» como el misterio que la Sociología pretende desvelar. «Una ciencia -dirá- progresa cuando se mantiene constantemente alerta a sus propias incertidumbres o, si se prefiere, a sus misterios. El más importante de éstos reside en la propia esencia de su objeto. Así vemos que la física se preocupa por el misterio del núcleo; la biología por el misterio de la vida, y la psicología, por el misterio de la naturaleza y de la conciencia. El misterio que afrontan los sociólogos -concluirá- es la naturaleza de lo social.
 

 
 
1.4 La teoría del actor-red una redefinición de lo social

La teoría del actor-red sostiene algo tan sorprendente como que lo social no es lo que nos mantiene unidos. Lo social no es algún tipo de cemento que puede fijar cualquier cosa, incluyendo lo que no pueden unir otros cementos, simplemente es la resultante de lo que unen otro tipo de conectores.
 
Es decir, lo que permite que vivamos en comunidades, la esencia de nuestro-vivir-en-común, reside precisamente en lo que esta mas alla de nuestra carne. Nuestros marcos de interaccion estan preñados de datos, lugares, artefactos, simbolos, personas ausentes pero presentes simbolicamente… los elementos que componen lo social son de una gran variedad y el lazo social se caracteriza por detentar propiedades extra-sociales y completamente heterogeneas. Lo social no es lo que nos sostiene juntos o mantiene unidos, sino todo lo contrario: lo que es sostenido, lo que debe ser mantenido.
Cuando los científicos sociales utilizan los sustantivos “sociedad”, “sociabilidad”, “societal”, “lo social”, etc., apelan normalmente a una dimensión, situación o estado de cosas homogéneo y estable. Hacen referencia a una sustancia intangible que tiene la propiedad de ser movilizada para explicar otro tipo de fenómenos.
 
Leyes, ciencia, religión, organizaciones, pequeños grupos… constituyen dominios analizados y comprendidos gracias a esa sustancia o dimensión denominada “lo social”, que está más allá de ellos y tiene la propiedad de conferirles forma e inteligibilidad.
 
La teoría del actor-red pretende redefinir completamente la propia noción de “lo social”. Gabriel tarde sostuvo que “lo social” no era un dominio especial de la realidad, sino simplemente un principio de conexión. En ese sentido, la sociología se enfrenta a la tarea de discernir que operadores o mecanismos establecen tal principio.
 
Si lo social o la sociedad no hacen referencia a un dominio homogéneo de la realidad: ¿de qué hablamos cuando pronunciamos esas palabras?
 
Para la teoría del actor-red, “lo social” designa la relación que se establece entre un conjunto de elementos heterogéneos. Es decir, las asociaciones que elementos muy diversos establecen entre si en un momento determinado. Entre tales elementos figuran, por supuesto, los seres humanos, los significados que producimos, símbolos, discursos, pero también elementos materiales, objetos, artefactos técnicos, artilugios, etc.
 
Semejante redefinición de “lo social” significa que:
 
1.    Los no-humanos juegan un papel activo en la definición y mantenimiento de nuestras sociedades y relaciones sociales. Ellos son actores, y no simples portadores de significado, en el establecimiento de asociaciones.
2.    La sociología deja de ser la ciencia de “lo social” para convertirse en la ciencia que rastrea y analiza los modos en que se producen las asociaciones en las que nos vemos implicados en nuestra vida cotidiana.
3.    El resultado de los mencionados conjuntos heterogéneos de asociaciones recibe la denominación de “colectivo” frente a la clásica etiqueta de “sociedad”.

Por lo tanto, el dominio de lo social es siempre el recurso explicativo, mientras que el dominio de la naturaleza, lo científico o tecnológico, es lo que requiere de la intervención explicativa de lo social.
 
1.5 El fin del pensamiento social según Alain Touraine

El lugar central otorgado a la modernidad, es decir, a la libertad creadora del actor y no ya a las necesidades y a las funciones de los sistemas sociales, es la constatación de que vivimos el fin de lo social. Hay que decir, que el tema del final de lo social, de la eliminación necesaria de la idea de sociedad, trastoca nuestra manera de pensar y de hablar. Ya no podemos, ya no debemos, pensar socialmente los hechos sociales.
Tradicionalmente es en términos políticos o religiosos como hemos pensado lo social. Sin embargo eso está cambiando.
 
1.6 Elementos para el análisis de lo social

La indagación por lo social podemos abordarla de diferentes maneras. Por una parte podemos iniciar la tarea, o bien mediante la descripción y análisis de los componentes estructurales y formales de la sociedad, o bien a través de la investigación sobre la lógica de los cambios y las transformaciones de estas estructuras. Lo que ha dado lugar al desarrollo de los dos grandes campos de atención en la Sociología: el de la estática social -o de la estructura social- y el de la dinámica social, o del cambio social. De igual manera, se puede profundizar en el estudio del «vinculo social» -como prefiere Nisbet- a través de los distintos elementos que lo componen: «La interacción social, los agregados sociales, la autoridad social, los roles sociales, los status sociales, las normas sociales y la entropía social, etc. Vemos así que lo social solo es rastreable cuando está experimentando modificaciones. Sin embargo, nunca debemos olvidar que lo importante en lo social es lo que los actores creen que es importante.
 
Esto es, cuando reflexionamos sobre lo social no tenemos que circunscribirnos a un análisis solamente de los grandes cambios sino que en la micro modificación podemos investigar, podemos estudiar cuales son los elementos que van en un sentido: en el sentido de la permanencia y en el sentido del cambio.
 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 

© Expediente Social, All Rights Reserved
Design by Dzignine and Conceptual photography